El Barco Encantado de Long Beach es una obra de arte de la ingeniería marítima que permanece como un atractivo turístico muy particular.

Y es que el Barco Encantado de Long Beach, el RMS Queen Mary es uno de los sitios patrimonio histórico de Estados Unidos.

Anclado en el muelle, permanece como un gigante, ahora como museo, lugar de recreación y hotel que ofrece a todos sus usuarios una gran experiencia.

El RMS Queen Mary fue un lujoso trasatlántico británico que surcó el océano entre 1936 y 1967.

Fue construido por la Cunard White Star Line, primero rival y luego asociada de la compañía White Star Line, mundialmente conocida por el hundimiento del Titanic.

Lee acá: Mejores lugares para pasar un día de enamorados en Los Ángeles.

Fue el barco más veloz

Desde su botadura hasta 1952, el Queen Mary ostentó la Bandera Azul que lo identificaba como el barco que tenía la travesía más veloz entre Europa y América.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue reconvertido para el transporte de tropas, siendo nuevamente empleado para la actividad civil luego del conflicto armado.

En 1967 hizo su última travesía entre Southampton y Long Beach, localidad californiana donde fue anclado y convertido en hotel flotante y museo.

Actual el The Queen Mary es un complejo 3 estrellas de 346 camarotes y 9 suites de primera clase, que se mantienen originales como cuando el trasatlántico estaba en operación.

Cuenta con la decoración art decó y las obras de arte que lo hicieron famoso.

Aunque ha pasado por diversos baches económicos, sigue allí, y tiene como atractivo más importante, la presunta presencia de fantasmas.

Algunos de los datos del Barco Encantado de Long Beach

Como mito, hay una serie de datos que hacen del Barco Encantado de Long Beach con cierto aíre de misterio.

El Queen Mary está clasificado como uno de los 10 lugares más encantados de América por la revista Time en 2008.

Se dice que el camarote B-340 está encantado por el espíritu de una persona que fue asesinada allí.

Aseguran que hay otros fantasmas, incluido un marinero que murió accidentalmente en la sala de motores.

También se habla de la tripulación del HMS Curacoa, que murió cuando el Queen Mary colisionó con dicha embarcación.

Y hasta se dice de una «dama de blanco» no identificada.

Se sabe de al menos 49 pasajeros y tripulación que murieron mientras el Queen Mary estaba en servicio como transatlántico.

Aproximadamente el 75 % de las muertes corresponden a miembros de la tripulación, siendo el resto de pasajeros.

Los visitantes podrán disfrutar del recorrido por algunos de los sitios que han sido considerados como “encantados” y vivir una experiencia especial.