Según un estudio, 25% de lo estadounidenses están comiendo mal debido a los problemas de la inflación y el ajustado salario.

Recientemente Urban Institute emitió el estudio que revela que 25% de los estadounidenses adultos no están comiendo lo suficiente.

Entre otros factores, alegan que se debe a los altos niveles inflacionarios que vive el país y a la falta de ayudas sociales del gobierno.

Según el informe, la inseguridad alimentaria este 2023 arrojó cinco puntos más con respecto al año pasado.

Por otro lado, el alto costo de la vida está afectando a los estadounidenses que tienen menos poder adquisitivo ante el aumento de los precios de los alimentos, servicios, alquileres y gastos esenciales.

De acuerdo Kassandra Martinchek, investigadora asociada en el Centro de Trabajo, Servicios Humanos y Población de la Urban Institute estima que hay personas en niveles de punuria para poder cubrir los gastos del hogar.

 “La inseguridad alimentaria puede ser un canario en la mina de carbón para las personas que experimentan altos niveles de penuria y no pueden satisfacer las necesidades de su hogar”, dijo.

Lee acá: Consejos para una buena nutrición.

25% de los estadounidenses están comiendo mal

El análisis se logró gracias a una recopilación de datos con más de 8.000 ciudadanos adultos encuestados.

En un primer resultado, 1 de cada 6 buscaba ofertas, comida gratis o alimentos caritativos.

“Es una condición económica del hogar en la que las personas no tienen suficientes recursos para tener alimentos para su familia y mantener una vida activa o saludable”, consideró Martinchek.

El mes pasado la inflación se ubicó en un 6.0% anual, aunque se mostró una pequeña desaceleración, el precio de los alimentos ha aumentado un 20% en los últimos dos años.

La analista señaló que debido a que 25% de los estadounidenses están comiendo mal, es probable que muchos decidan entre comprar alimentos o pagar las facturas.

En la primera semana del mes de marzo el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) llegó a su fin.

Este programa beneficiaba a unos 40 millones de estadounidenses de bajos recursos durante los últimos tres años.

Con ese programa social las familias lograban ahorrarse hasta $300 dólares en alimentos.