Al hablar de ladronas en Estados Unidos, es necesario contar la historia de Doris Payne, un mito en este oscuro mundo.

Es una de las ladronas en Estados Unidos más populares, y tiene un gran recorrido en su vida delictiva.

Así, Doris Payne tiene 86 años, tiene una vida como ladrona profesional de 60 años, de hecho, su última jugada fue en un Walmart.

Aunque no fue nada de gran significado, para una mujer de 86 años, sigue siendo muy curioso.

Se estima que en la historia de Doris Payne como delincuente habrá robado más de dos millones de dólares en joyas alrededor del mundo.

En el 2016, fue arrestada el pasado martes cuando intentaba salir de una joyería de Atlanta con un collar de diamantes valorado en 1.995 dolares en su bolsillo trasero, según cuenta el The Guardian.

La historia de Doris Payne

Sus historia se cuenta desde Nueva York a Tokyo, aún Europa, los delitos de Payne han copado las páginas de los periódicos.

Además, ha dado pie a un documental en 2013, sobre la historia de Doris Payne.

Su estrategia siempre ha sido la misma, llega como una mujer pudiente en busca de un anillo de diamantes.

Habla con el empleado, se prueba varias piezas, le distrae y se queda con alguna pieza.

“Yo no le pido al vendedor una joya que vale 10.000 dólares, son ellos los que deciden enseñármelas, basándose en la manera cómo me presento y en lo que aparento”, dijo en una ocasión Payne.

Se cuenta que en los años setenta se apropió de un diamante de 10,5 quilates en Montecarlo.

Pero huyendo a Francia fue detenida en Niza y extraditada a Montecarlo, donde estuvo retenida durante nueve meses. Nunca se localizó la joya.

Investigadores suponen que Payne, a lo largo de su carrera, haya utilizado más de 20 alias y nueve fechas de nacimiento distintas.

Los documentos de los tribunales de Atlanta reflejan seis casos anteriores a este arresto, la mayoría en el sur de California, en 1999.

Doris Payne nació en 1930, en Virginia Occidental y se mudó a Ohio con su familia cuando era una adolescente.

Su sueño era ser bailarina de ballet, pero el sistema racista de EEUU le impidió cualquier aspiración en este ámbito.

A pesar de que no ha cambiado sus hábitos como ladrona, durante los años, es evidente que este tipo de robos difieren de aquellos que le han otorgado su fama.

Su último robo fue en un Walmart, aunque no eran joyas, sino de artículos de primera necesidad con un valor de, aproximadamente, 70 dólares.

El intento de robo se realizó en una de las tiendas Walmart de la localidad de Chamblee, en Georgia.

El gran golpe incluía comida, medicinas y dispositivos electrónicos.

Lee acá: Forma cariñosa de robar en Glendale, California.